En cada entrevista de Mi Ritual, Mi Esencia, hay un hilo que se repite: pausar no es un lujo, es una necesidad. Todas las mujeres que han compartido sus rituales han encontrado, a su manera, una forma de sostenerse. No se trata de fórmulas mágicas, sino de decisiones diarias que las anclan al presente y las reconectan con lo esencial.
Hacer pausa, aunque sea por un instante, permite escucharnos, sentirnos y volver a lo esencial. Ninguna de las mujeres que ha compartido su ritual busca la perfección; buscan sostenerse, cuidarse, y recordar que el presente también se habita con gestos pequeños.
En esta última entrega de Mi Ritual, Mi Esencia, hicimos una pausa con una mujer que entiende el poder del autocuidado diario. Desde el protector solar hasta un baño con intención, cada gesto tiene sentido. Cada acción es un recordatorio: también lo pequeño puede ser transformador.
Hoy, hicimos una pausa con Manola Izquierdo, mercadóloga y fundadora de Melon Beauty, una marca que también nació desde el deseo de cuidar. En sus respuestas, nos comparte cómo el ejercicio, el agua y los pequeños hábitos diarios pueden ser actos profundos de regreso a una misma.
¿Cuál es el primer recuerdo que tienes de un aroma que te marcó?
Los aromas te regresan a momentos y a personas. La memoria olfativa es tan poderosa que te coloca en ese instante de tu pasado inmediatamente. Para mí es el olor a Crayola, me regresa a un salón de la escuela donde estudié.
¿Qué ritual diario no negocias?
Usar protector solar, en definitiva este es un no negociable diario.
¿Qué haces para regresar a ti cuando el mundo va muy rápido?
A veces escucho música, mantras de relajación, otras veces me sirve darme un baño, el agua me da un reset.
¿Qué olor te hace sentir en casa?
Vainilla/coco.
¿Qué hábito te cambió la vida?
Hacer ejercicio todos los días, me da claridad mental, motivación, me ayuda a saber que al menos hoy, ya hice algo por mí. Y eso hacerlo todos los días.


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